Fotografía tomada en el Memorial y Museo de Auschwitz-Birkenau

Spinoza dijo:
el hombre libre
en nada piensa menos 
que en la muerte.
Yo, en cambio,
solo pienso en ella.
La pienso al despertar,
cuando todavía la luz
no ha decidido 
si tiene derecho 
a entrar en mi habitación.
La pienso 
en el cuerpo de los otros,
en las flores que se marchitan
y en los nombres que un día
dejarán de responder.
Pensaba que era libre 
y, tal vez, 
ese fue el gran error.
Porque si el hombre libre
no piensa en la muerte,
entonces yo debo ser 
esclavo de algo.
Quizá del tiempo, 
del miedo 
o de esta costumbre
de mirar el final
antes de haber empezado.
Y ahora lo comprendo.
Nunca ha sido la muerte
lo que ha ocupado 
mis pensamientos.
Era mi incapacidad
para aceptar que la vida
no me pertenece.
Por eso pienso en la muerte.
Tal vez algún día
deje de hacerlo.
Y ese día,
sin haberlo buscado,
quizá empiece a ser 
un hombre libre.